Las nombradas discapacitadas, aquellas que necesitamos apoyos continuos y reiterados, compartimos un terror nocturno que invade lo diurno y racional cuando esos apoyos se tambalean por una u otra causa. Ese miedo se llama institucionalización

“La institucionalización no puede considerarse una forma de protección de las personas con discapacidad ni una elección”, dice el Comité sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de Naciones Unidas.



