Un reciente estudio sobre el efecto Isla de calor urbano con datos obtenidos en junio de 2022 en las ciudades de El Cairo, Bombay, Madrid, Los ángeles, Londres y Nueva York arroja para Madrid un resultado de 8º de diferencia entre las zonas más cálidas y las más frescas del entorno de la ciudad (la más acusada de las ciudades estudiadas).
El efecto Isla de calor (dificultad para la disipación del calor durante las horas nocturnas en las ciudades densas al liberar los edificios y superficies asfaltadas el calor acumulado durante el día), se puede reducir aumentando la masa arbolada, priorizando superficies permeables como suelos naturales frente al asfalto o el empedrado, o creando el mayor número posible de «islas frescas» o refugios climáticos.
El fenómeno Isla de calor aumenta con el tamaño de la ciudad y es directamente proporcional al tamaño de la mancha urbana, por lo que frenar la expansión de las zonas urbanizadas es indispensable para reducirlo.
https://www.arup.com/perspectives/publications/research/section/urban-heat-snapshot




