El auge de los discursos fascistas de los últimos años no es espontáneo. Tiene que ver con organizaciones creadas expresamente para retroceder en derechos, con políticas migratorias y con estrategias del capital. Inspeccionamos algunas de estas estrategias organizadas en nuestro monográfico Odios.

El auge de los discursos fascistas no es espontáneo. Tiene que ver con organizaciones creadas para retroceder en derechos.



