«Vivimos en una sociedad matricida, así que todo el estrés, la insatisfacción vital y depresión que sufrimos las madres no se debe, como dicen estos artículos, a que criamos demasiado intensamente». Escribe Julia Cañero Ruiz.

Un feminismo que pretende poner la vida en el centro no puede considerar que somos intensivas solamente cuando se trata de cuidar



