La repetición de imágenes de cuerpos no blancos agredidos lleva a deshumanizar tanto a esos cuerpos como a quienes las ven. Ante estos ataques conviene criticar al sistema, no normalizar en el imaginario que ciertos cuerpos pueden recibir violencia.

La repetición de imágenes de cuerpos no blancos agredidos lleva a deshumanizar tanto a esos cuerpos como a quienes las ven.



