Llamar a las cosas por su nombre siempre ha requerido un debate, no siempre filosófico, previo. Este viaje en el tiempo narra cómo ha cambiado la forma de nombrar las violencias contra las mujeres a través de las legislaciones y, en muchos casos, gracias al impulso del movimiento feminista.

Llamar a las cosas por su nombre ha requerido un debate, no siempre filosófico, previo. Cómo ha cambiado la forma de nombrar a las violencias machistas



