Cuando la rabia, el miedo y la tristeza se hacen hambre

Roxanne Gay decidió engordar para salvarse: “Sabía que no sería capaz de soportar otra violación, de modo que comí porque pensaba que, si mi cuerpo se volvía repulsivo, podría mantener alejados a los hombres. Con 12 años ya comprendí que siendo gorda resultaría indeseable”, comparte. “Empecé a comer porque quería sentirme más fuerte. Construí un cuerpo que me daba la seguridad que necesitaba”.


Roxane Gay en su libro ‘Hambre: memorias de mi cuerpo’ escribe sobre cómo es vivir en cuerpo que el mundo te ordena que odies por ser gordo.

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