«Mis recuerdos están ligados a dos cauces de agua. Con el tiempo el canal se fue llenando de basura que la gente de la barriada arrojaba y sigue arrojando». Escribe Sandra Carmona.

En mi juventud el río se desbordó sin control, el miedo me inundaba, me ahogaba. En todas partes encontraba odio hacia alguna parte de mí.



