Ayuso tiene culpables para la suciedad de Sol, pero su Gobierno sigue sin despejar las incógnitas del ático de 6,3 millones. Anuncia el cierre de la estación por limpieza y responsabiliza a la acampada. Mientras, su Ejecutivo responde a casi cien preguntas sobre la compra del ático remitiéndose a las explicaciones que ya ha dado, aunque siguen pendientes cuestiones fundamentales. Qué facilidad para señalar a quienes protestan. Qué dificultad para rendir cuentas por el dinero de todas. Quienes reclaman una vivienda no son el problema. El problema es una política que protege el negocio inmobiliario mientras convierte en sospechosas a las personas que exigen poder vivir en sus barrios. » Leer más



