La mujer fue encontrada «en bragas» y sucia hablando «poco y mal», después de que el acusado se aprovechase de sus problemas de salud mental para gestionar su patrimonio y pedir dos préstamos que sumaron 228.000 euros.

La mujer fue encontrada «en bragas» y sucia hablando «poco y mal», después de que el acusado se aprovechase de sus problemas de salud mental para gestionar su patrimonio y pedir dos préstamos que sumaron 228.000 euros



